Reordenamientos fronterizos en el Sur de México: hacia un nuevo vórtice de (in)movilidades humanas

Frontera Sur, Sur-Sureste, Mundo Maya, Región Transfronteriza. La diversidad de territorialidades posibles en el extremo sur de México refuerza la idea tradicional de las fronteras como espacios en disputa permanente, sea física o simbólica, de alta o baja intensidad. Cada noción, según su carácter geoestratégico, político-administrativo, económico o social, tiene su propio contexto, enfoque y objetivos, lo que da lugar a la superposición de múltiples Fronteras-Otras. Particularmente interesan aquí aquellas que dibujan los grandes megaproyectos de reordenamiento territorial en marcha.

El análisis de estos novedosos espacios fronterizos, paradigma y paradoja de transformaciones regionales, hemisféricas y globales más amplias es fundamental para entender las (in)movilidades humanas, uno de los procesos sociales más característicos de nuestra región: origen, lugar de paso, detención y/o destino del flujo migratorio más importante del mundo, procedente de lo que podemos denominar ampliamente, siguiendo a de Sousa (2011), Sures Globales.

En este texto presento de manera amplia un análisis de la “región vórtice” de México, conformada por los estados al sur del istmo de Tehuantepec, en la que se interrelacionan de forma compleja múltiples procesos de refronterización e (in)movilidades humanas.

Ilustración: Izak Peón

Fronteras y megaproyectos

La imagen generalizada de un “megaproyecto” remite a la expansión y extensión de un determinado modelo de desarrollo a un territorio específico, con el objetivo de su transformación productiva, a través de una masiva inversión público-privada. De una forma un tanto superficial, podemos acordar que la emergencia de estos proyectos produce, al menos, dos procesos de redistribución poblacional: uno de expulsión o desplazamiento (ahora llamados “procesos de relocalización consensuada”), y otro de atracción. Por establecer una analogía con aquella corriente económica de las décadas de los 70 y 80, se produce un “desarrollo por sustitución de poblaciones”, dinámica que ilustra magníficamente, en su alcance histórico, pero con plena vigencia actual, el cuadro “American Progress”, de John Gast.

Imagen 1. Reordenamiento territorial y redistribución poblacional

John Gast, “American Progress” (1872). Autry Museum of the American West

Actualmente los megaproyectos se presentan como “proyectos de reordenamiento territorial”. Esta transformación dialéctica ha desplazado el énfasis de lo estrictamente económico (industrialización, aumento de recursos e ingresos…) hacia los derechos humanos (combate a la pobreza, deuda histórica, consultas indígenas), el desarrollo sostenible (proyectos verdes), y beneficios menos materiales y políticamente correctos. Pero no logra superar la amplia resistencia social y comunitaria, pues más allá de su orientación (energética, extractiva, infraestructura), y a pesar del énfasis en sus supuestos beneficios, la experiencia demuestra su alta conflictividad, escaso nivel de consenso, y frecuente perjuicio para poblaciones autóctonas y sectores populares.

De forma resumida, presento los tres megaproyectos más importantes planteados o en desarrollo en el sur de México, que aparecen (o reaparecen) coincidiendo con la supuesta desaparición de las Zonas Económicas Especiales en la región. Interesará resaltar sus alcances en cuanto a los procesos de refronterización, y sus vínculos con los grandes procesos de (in)movilidad humana, históricos, vigentes y futuros.

Mapa 1. Megaproyectos y reordenamiento territorial de la Frontera Sur

Elaboración propia

El primer megaproyecto de relevancia es el Corredor Interoceánico del Istmo de Tehuantepec, o Corredor Transístmico. La interconexión entre los puertos de Coatzacoalcos, Veracruz, y Salina Cruz, Oaxaca, tiene un costo previsto de 20 000 millones de pesos mexicanos y se visualiza como una alternativa al Canal de Panamá, tanto entre Europa y Asia, como entre los países de Norte y Mesoamérica. El proyecto incluye una vía férrea, autopistas y carreteras, tendido eléctrico y de fibra óptica, y múltiples polos industriales que apuntan no sólo a consolidar un nuevo cinturón maquilero, sino una frontera física de facto. Con un tren de vía confinada, el istmo se convertirá en un espacio privilegiado para la restricción, control, regulación e instrumentalización de las migraciones y desplazamientos procedentes del sur.

El Tren Maya es el megaproyecto icónico del primer gobierno de la Cuarta Transformación, y uno de los más importantes a nivel hemisférico. Más de 1 500 Kilómetros de vías férreas entre cinco estados (Quintana Roo, Yucatán, Campeche, Tabasco y Chiapas), 16 estaciones pensadas como nuevas ciudades/polos de desarrollo comercial y urbanístico, una inversión estimada inicialmente en 321 000 millones de pesos. Su magnitud, la publicidad y la polémica son algunos elementos que lo convierten en el gran protagonista de los debates en la región y el país. Si bien se planea que llegue hasta Palenque (Chiapas), existen propuestas para conectarlo con el Tren Transístmico, con las viejas vías de la línea Chiapas-Mayab, e incluso con extenderlo al norte de Guatemala, con lo cual y visto lo anterior, se concretaría un cierre ferroviario de este nuevo espacio fronterizo.

En tercer lugar, es importante mencionar la centralidad de Sembrando Vida, un programa que sin tanta repercusión mediática como los anteriores, tiene múltiples articulaciones con los mismos y un perfil creciente como herramienta de intervención gubernamental no sólo en asuntos de (in)movilidades internas, sino internacionales. Si bien en un primer momento se pensó como programa social nacional, destinado a mejorar el ingreso en las zonas rurales y por ende, evitar la migración interna, aún sin resultados consolidados saltó con rapidez a convertirse en propuesta de colaboración con los gobiernos centroamericanos (como parte del Plan de Desarrollo Integral Sur de México-Centroamérica), y más recientemente, a proponerse en la Cumbre Mundial del Clima como política regional auspiciable por Estados Unidos. Se trataría, en palabras del filósofo y poeta maya Pedro Uc Be (2020), de un “muro verde, sin ladrillos”, que responde claramente al objetivo geoestratégico de externalizar las políticas de control migratorio lo más lejos posible de las fronteras de los países desarrollados.

Así, estos megaproyectos profundizan un rediseño de los territorios hacia funciones fronterizo-migratorias, podríamos decir, de gestión de las poblaciones y las movilidades que sobre ellos se producen. En la práctica abonan a los procesos de “hegemonía de baja intensidad” en los cuales no es el país hegemónico-blanco, en este caso Estados Unidos, el que impone sus imaginarios a países dependientes, sino que estos se aplican por medio de un tercero, en apariencia más cercano a sus contrapartes, en este caso México con respecto a Centroamérica. Estas dinámicas tienen fuertes paralelismos con aquellas políticas de refronterización y externalización de fronteras que los países del Norte global imponen a sus vecinos de los Sures globales, lo que aproxima esta dinámica regional, y el papel de México, a los casos de Marruecos o Turquía respecto al continente europeo.

“Vórtice migratorio”: multiplicación de (in)movilidades en las fronteras sur de México

Históricamente, y considerando la porosidad natural que hace ingobernable la frontera sur de México en cuanto al tránsito de personas, considero que las conceptualizaciones tradicionales de “frontera vertical”, “país-frontera”, “país-tapón” o “país-cárcel” pueden haber perdido cierta vigencia. Es por esto que, en el marco de la problematización presentada, proponemos el concepto de “vórtice migratorio” (Camargo y Prieto, 2021), definiendo una región fronteriza que comprende los estados de Quintana Roo, Yucatán, Campeche, Tabasco, Chiapas, hasta la barrera del Istmo entre Salina Cruz, Oaxaca, y Coatzacoalcos, Veracruz. Este “vórtice migratorio” en territorio mexicano está compuesto al menos de dos subvórtices (articulándose alrededor de aquellos megaproyectos), al tiempo que forma parte de un vórtice mayor que incorpora y se relaciona selectivamente con regiones y procesos de otros países del sur global.

Mapa 2. Vórtice migratorio (mexicano)

Elaboración propia

La noción de “vórtice migratorio” remite entonces al encuentro, conflicto, articulación, acomodo y rotación constante y dinámica de distintos tipos, escalas e intensidades de (in)movilidades humanas atraídas, contenidas y retenidas en el espacio regional que delimitan los grandes megaproyectos/fronteras en la región de la frontera sur de México. Rescata la vigencia, multiplicidad, multiplicación e interrelación histórica de proyectos de reordenamiento territorial y procesos de redistribución poblacional, así como sus múltiples temporalidades, visualizando así una región compleja en la que se condensan, cruzan, sustituyen y complementan eventos históricos y presentes.

Con esta panorámica, necesariamente epidérmica pero amplia, de los proyectos de refronterización y sus vínculos con los procesos de redistribución poblacional, queda la certeza de que el análisis del reacomodo entre intereses geoestratégicos, políticas públicas, iniciativa privada, poblaciones, (in)movilidades y territorios-fronteras, seguirá siendo, y cada vez con mayor importancia, un asunto crítico en las negociaciones geoestratégicas regionales, y de vital importancia para la vida de millones de personas. Esto convierte a esta región-vórtice en un laboratorio, un espacio privilegiado para observar estos reacomodos en clave global, pero al mismo tiempo, un llamado a tomar conciencia de la relevancia de este choque cosmogónico entre soberanías fronterizas, derecho a migrar, y también, a permanecer y pertenecer.

 

Sergio Prieto Díaz
Migratólogo especialista en (in)movilidades humanas, megaproyectos, territorios y fronteras. Cátedra Conacyt en El Colegio de la Frontera Sur-Campeche.

 

Este texto es una colaboración entre el Observatorio de Política Migratoria de El Colegio de la Frontera Norte y nexos.

 

Bibliografía

Camargo, Abbdel; y Prieto Díaz, Sergio, “Fronteras de la Frontera Sur. Entre (re)ordenamientos territoriales y (re)distribuciones poblacionales”. En Castillo, Guillermo (coord.), Migración centroamericana en el México contemporáneo. Procesos socioespaciales y dinámicas de exclusión. Instituto de Geografía, Universidad Nacional Autónoma de México, 2021. En galeras.

De Sousa Santos, Boaventura. “Introducción: las epistemologías del Sur”, Formas otras: saber, nombrar, narrar, hacer, CIDOB Ediciones, Barcelona, 2011.

Uc Be, Pedro, Diálogos de la (in) movilidad, 2020.