Entre fondas y carnicerías: Haití en los mercados de San Luis Potosí

El mercado público y el tianguis mexicano son espacios de herencia prehispánica donde, por siglos y entre grandes cantidades de mercancía y marchantas, han confluido diferentes grupos sociales. Como señaló la antropóloga Claudia Gasca: “Estos espacios continuamente se renuevan a través de prácticas de quienes los conforman y que les ha permitido persistir a través del tiempo”.1 Así, el mercado se ha presentado como un espacio-escenario benévolo ante un grupo de personas que buscan cualquier tipo de empleo para subsistir en una tierra extraña y muchas veces hostil. Desde los últimos meses de 2021 se puede ver a las personas migrantes originarias de Haití sirviendo el “menudo”, echando gorditas, preparando el guisado, lavando los platos o tomando la orden de comida en los principales mercados públicos del primer cuadro de la ciudad de San Luis Potosí.

Ilustración: Patricio Betteo
Ilustración: Patricio Betteo

Peregrinar de Haití al Gran Tunal

El 12 de enero de 2010 Haití sufrió uno de los más devastadores terremotos de los que se tenga registro: tuvo un registro en los 7 grados Richter y, según las cifras oficiales, fallecieron alrededor de 31 600 personas y 1.5 millones quedaron sin hogar. Siete años después, el 4 de octubre de 2016, el huracán Matthew —de categoría 4— tocó las costas de la isla dejando de nueva cuenta a más de 900 personas muertas y más de 100 000 afectadas. Además, el país caribeño ha sido considerado por los organismos internacionales como el más pobre del continente americano, con nulos sistemas de salud y con una forma de gobierno que ha sido incapaz de responder a un sinnúmero de desastres naturales, razones por lo cual la seguridad alimentaria y de salud han quedado destruidas. Aunado a lo anterior, después de un intento de golpe de Estado, el presidente Jovene Moïse fue asesinado el 7 de julio de 2021. Así, con un país sumido en la violencia y los desastres naturales, desde 2010 miles de haitianos han migrado a gran escala a la América continental.

Después de haber peregrinado por Brasil, Chile, Colombia, Panamá y algunos países centroamericanos, el paso inevitable para llegar a Estados Unidos es México. A finales de 2020 la frontera sur de nuestro país se nutrió de un gran mosaico cultural: la caravana migrante centroamericana y la diáspora haitiana contribuyeron a este encuentro multicultural al que urgía ayuda humanitaria. Así, la Comisión Mexicana de Ayuda a Refugiados (Comar), preparó oficinas consulares de la República de Haití, primero en Palenque, Talismán y Tapachula, Chiapas, para gradualmente ir instalando otras en Tenosique, Tabasco, Ciudad Juárez, Chihuahua, Guadalajara, Jalisco, Saltillo, Coahuila, Monterrey, Nuevo León y Tijuana, en Baja California.2 Parte de las funciones de dichas oficinas ha sido programar vuelos para las personas que deseaban regresar a Haití y, aunque éstas fueron las menos, la ayuda humanitaria también vino en forma de asilo, visas humanitarias y permisos de trabajo temporales. El embajador de Haití en México, Hugues Momplaisir Féquiere, buscó acuerdos para que se pudiera ofrecer empleos a sus coterráneos que no tenían el estatus de refugiados en el Estado de México, Puebla, Querétaro, Hidalgo, Guanajuato, Sonora, Colima y Jalisco.3 Por lo anterior, a la fecha se han sumado alrededor de 260 empresas que contratan personas migrantes de Haití.

El arribo de personas migrantes de origen haitiano a San Luis Potosí comenzó a finales de septiembre de 2021. Al igual que otros grupos de migrantes de otras latitudes (principalmente de Centroamérica), los haitianos están buscando llegar a Estados Unidos. Su arribo a San Luis Potosí sorprendió a la autoridad potosina, a la Casa del Migrante en la localidad y a la sociedad en general, pues su presencia en un inicio era visible en los semáforos de las avenidas más importantes de la ciudad o en el centro histórico. Según el presbítero Marco Antonio Luna Aguilar, director de la Casa de la Caridad-Hogar del Migrante de la capital potosina, en septiembre de 2021 llegaron más de 200 haitianos solicitando albergue temporal, entre ellos 60 familias y 40 menores de edad,4 y se registraron los primeros nacimientos de bebés. A pesar de que la Casa del Migrante se saturó con ese contingente, el gobernador de San Luis Potosí, Ricardo Gallardo Cardona declaró que “la administración estatal se encuentra imposibilitada para conceder mejores apoyos a ese lugar, ya que no existen condiciones económicas para ella”.5

Después de haberse alojado durante un mes, y ante la falta de espacio y condiciones idóneas para albergar a tal cantidad de personas, los haitianos fueron abandonando paulatinamente la Casa del Migrante. De acuerdo a la periodista Mayra Tristán, al menos 100 de ellos salieron a buscar empleo para intentar quedarse de forma permanente en la capital potosina.6

Desde octubre de 2021, la delegación San Luis Potosí del Instituto Nacional de Migración (INM) comenzó a expedir permisos temporales con un mes de vigencia. Sin embargo, en esta población también se encuentran los haitianos y las haitianas que buscan una visa humanitaria para instalarse en la entidad potosina, pues como sabemos, las circunstancias de su éxodo, más que político, ha sido por la falta de seguridad alimentaria y de salud en el país caribeño, provocada por los desastres naturales. Así, según los reportes de los primeros meses de 2022, junto con Aguascalientes, Cancún, Guadalajara, León y Puebla, la ciudad de San Luis Potosí se ha posicionado como un lugar seguro para que los haitianos puedan establecerse y echar raíces. A la vez, el Alto Comisionado de la Organización de la Naciones Unidas para los Refugiados (ACNUR) señaló que por el número de personas migrantes originarias de Haití, la capital potosina se ha convertido en una ciudad para su reubicación, lo que significa que “pueden reiniciar su vida de forma segura y con empleo que les reditúe”.7

Los mercados públicos y el trabajo haitiano

De las personas migrantes de origen haitiano que decidieron establecerse en la ciudad, pocos han logrado acceder a un permiso de trabajo y una visa humanitaria. Según la ACNUR, en la capital potosina sólo 16 personas han sido beneficiadas con una visa de trabajo temporal. Incluso, en los trabajos de la Mesa de Seguridad y Paz, el gobernador Ricardo Gallardo Cardona señaló que el INM había liberado los permisos, pero no señaló cuántos ni cuáles serían los mecanismos para obtenerlos. Sin embargo, han sido apoyados por el Instituto de Capacitación para el Trabajo en San Luis Potosí por medio de cursos y talleres donde les ofrecen herramientas para su pronta inserción en el campo laboral de actividades primarias en tierra potosina.

De esa forma, la visibilidad haitiana hoy está muy presente en dos de los mercados públicos más importantes en la capital potosina. El primero de ellos, el Mercado San Luis 400, fundado en 1993 y en donde se reubicaron organizaciones de comerciantes informales. Ahí, por ejemplo, en el ramo de la comida preparada están contratando mayoritariamente mujeres, pues como asegura Armando Gudiño, presidente administrativo del mercado: “En el mercado ya hay veinte personas de color trabajando […] No hay queja de su trabajo, trabajan muy bien y no son flojos como los de aquí”. No obstante, también aseguró que las haitianas que están laborando no tienen un permiso de trabajo y que la responsabilidad de su contratación es de los locatarios.

Por otra parte, en el Mercado República —inaugurado en septiembre de 1975 y que se encuentra en el corazón de la ciudad— laboran por lo menos 50 mujeres haitianas que paulatinamente se acercaron a los locatarios, los cuales les ofrecieron trabajo y la oportunidad de contar con un sueldo para su alimentación y la de sus familias.8 En entrevista, Isaac de la Cruz, secretario general de la Unión de locatarios del Mercado República, señaló: “El trabajo de ellos depende del locatario, pero no les piden ningún permiso […] No hay ningún problema con el resto de los comerciantes, aquí cualquiera puede trabajar si así lo quiere”. De la Cruz también aseguró que las mujeres laboran en la preparación de comida, lavando platos, limpiando, guisando y sirviendo. Sobre los hombres, señaló que dentro del Mercado República se les puede ver en unas cuantas carnicerías y sacando la basura, pero que habría que ir a la Central de Abastos de la ciudad para ver la gran cantidad de haitianos trabajando como cargadores. La división del trabajo a partir de los roles de género es evidente, pero la realidad es que la inserción laboral de haitianos y haitianas en San Luis Potosí es cada día más visible; incluso es posible ver personal de limpieza afrodescendiente en centros comerciales ubicados áreas de mayor poder adquisitivo. Aunque su inserción en el campo laboral es indudable, también es incuestionable la precarización de sus trabajos y sueldos.

Sin embargo, Armando Gudiño e Isaac de la Cruz, representantes de los mercados en cuestión, dejaron ver ciertos prejuicios raciales y fiscalizadores que en un principio expresaron algunas personas asiduas al mercado. Por ejemplo, de la Cruz señaló: “A veces la gente los ve oscuros y les tiene miedo, pero después agarran confianza porque son trabajadores”. Por su parte Gudiño dijo: “En el mercado ya hay veinte personas de color trabajando” y “Mientras no se metan con nosotros los dejamos trabajar, y si hay problemas les llamaremos a las autoridades para que los regresen”.

Camino hacia socialización del fenómeno migratorio y la diversidad cultural

En Cuijla, esbozo etnográfico de un pueblo negro,uno de las investigaciones históricas fundacionales sobre afromexicanos en México, Gonzalo Aguirre Beltrán advirtió que las narrativas oficiales, tanto del siglo XIX como la del periodo revolucionario mexicano, centraron su atención en “lo indio y cerrábamos la razón a todo aquello que no encajara dentro del esquema sentimental elaborado sobre lo indio”.9 Así, con la irrupción y la llegada de haitianos y haitianas a San Luis Potosí, los mercados municipales de la ciudad han comenzado una dinámica de reinterpretación de la convivencia social-comercial que está nutriendo la cultura y las formas de convivencia, incluso en lo lingüístico y lo gastronómico.. Hoy, le diríamos a Aguirre Beltrán que el futuro llegó y que ya están naciendo haitiano-mexicanos en San Luis Potosí y en otros puntos del territorio nacional. Discutiríamos con Aguirre sobre cómo los estudios de la población afrodescendiente en América Latina están tomando un rumbo nuevo, y la forma en que la narrativa histórica y contemporánea se vuelve más compleja cada día. La visibilidad haitiana y el fenómeno migratorio son inevitables y hoy están presentes en los mercados públicos de la ciudad, en ese menudo y en esas enchiladas potosinas que tal vez desayunarás un domingo por la mañana.

 

Saúl Iván Hernández Juárez
Doctor en historia y docente adscrito a la Facultad de Ciencias Sociales y Humanidades de la Universidad Autónoma de San Luis Potosí

Este texto es una colaboración entre el Observatorio de Política Migratoria de El Colegio de la Frontera Norte y nexos.


1 Gasca Moreno, C. T. El mercado República de San Luis Potosí: un estudio sobre los usos, la lucha y el control del espacio, El Colegio de San Luis, Tesis de maestría, 2007, pp. 10.

2 Comisión Mexicana de Ayuda a Refugiados. “Plantean México y Haití acciones de atención a población migrante”, boletín núm. 511/2021.

3 Gómez, A. “Acogerán 10 estados a migrantes haitianos”, Diario del Sur, 26 de noviembre de 2021.

4 Landeros, E. “Inmigrantes haitianos podrían acceder a empleo formal en San Luis Potosí”, El Heraldo de San Luis, 29 de diciembre de 2021.

5 Landeros, E. “Inmigrantes haitianos podrían acceder a empleo formal en San Luis Potosí”, El Heraldo de San Luis, 29 de diciembre de 2021.

6 Tristán, M. “Haitianos comienzan a dejar la Casa del Migrante”, El Sol de San Luis, 29 de octubre de 2021.

7 Redacción, “San Luis Potosí, tierra próspera para haitianos”, Código San Luis, 8 de febrero de 2022.

8 Mora, M. “En el República dan trabajo a haitianos. A pesar que la economía de los locatarios no ha mejorado, les abren las puertas”, El Heraldo de San Luis, 10 de febrero de 2022.

9 Aguirre Beltrán, G. Cuijla. Esbozo etnográfico de un pueblo negro, tercera reimpresión, Fondo de Cultura Económica México, 2019, pp. 11.


3 comentarios en “Entre fondas y carnicerías: Haití en los mercados de San Luis Potosí

  1. Nunca imaginé que los potosinos tuviéramos esa apertura hacia migrantes en este caso con los haitianos. Estos hechos me alegran porque son nuestros hermanos y también necesitan subsistir . En hora buena. Me agrada este tipo de artículos

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