El cinco de enero de 2023, el Departamento de Seguridad Nacional (DHS) del gobierno de Estados Unidos dio a conocer a través de un comunicado que estaría preparándose para continuar con el fin de la aplicación del Título 42 y anunció nuevas medidas para el control fronterizo, donde el objetivo es controlar las solicitudes de ingreso a este país de forma ordenada y segura.

El 20 de marzo de 2020, dos semanas después de que la OMS declarara la pandemia de covid-19, entró en vigor una disposición de Ley sobre Salud pública en Estados Unidos (el Título 42). En ese momento Estados Unidos estaba presidido por Donald Trump, quien declaró que dicha Ley se ponía en marcha con el fin de proteger la salud pública estadunidense a raíz de la proliferación del virus.
Dicha disposición, basada en la facultad de las autoridades sanitarias para poner en cuarentena a quien considere un riesgo para la salud pública, ha hecho posible que las autoridades migratorias y fronterizas prohiban la entrada a las personas extranjeras con cruces irregulares y, también, a quienes solicitan la protección internacional de Estados Unidos. Ello ha permitido que las expulsiones del país sean de manera expedita, sin recurso de una corte o la utilización del proceso marcado por la Ley migratoria y de asilo.
A casi tres años de la puesta en marcha de Título 42, de acuerdo con cifras de la Oficina de Aduanas y Protección Fronteriza de EU (CBP), se han devuelto a más de dos millones y medio de personas solicitantes de protección internacional. Desde octubre de 2022 a lo que va de este año, CBP ha reportado 150 000 devoluciones realizadas a través de esta ley. Estas devoluciones son hechas principalmente a México; las personas han sido expulsadas de Estados Unidos a alguna de las ciudades fronterizas de México, Tijuana y Ciudad Juárez, específicamente.
El 12 de enero de este año, DHS y CBP anunciaron la puesta en marcha de la aplicación electrónica CBP One, un mecanismo digital que permite el registro y solicitud de una cita para “no ciudadanos, donde se programan fechas para presentarse en los puertos de entrada, facilitando llegadas seguras y ordenadas”. Inicialmente esto se utilizará para aquellos que buscan una excepción de la orden de salud pública del título 42.
Por un lado, CBP ONE es una herramienta para los viajeros internacionales que ingresan a Estados Unidos. Ofrece información actualizada sobre los tiempos de espera en los puertos de entrada, lo que permite a los viajeros planear mejor su tiempo de llegada. Otra función de la aplicación es la opción de informar sobre actividades sospechosas o ilegales que se observen en la frontera, lo que ayuda a la CBP a prevenir y combatir el tráfico de drogas y otros delitos.
Recientemente, la CBP ha implementado el uso de la aplicación móvil como herramienta auxiliar en la implementación de la Ley de Título 42. La aplicación fue generada para manejar de mejor manera el proceso de los migrantes de forma más ordenada, sin embargo, también es utilizada como medio para agilizar las expulsiones bajo esta Ley. Entonces, las fronteras se extienden más allá de los límites fronterizos, puesto que esta herramienta multimedia permite la recreación de “muros” desde el espacio digital como una medida de contención para, a través de procesos biopolíticos, permitir o no la entrada a Estados Unidos. De la misma manera, alarga la espera de una cita y la negativa o la expulsión de ese país se vuelve casi inmediata.
En este sentido, la implementación de la aplicación ha sido criticada por organizaciones de derechos humanos, que argumentan que la tecnología sólo sirve para reforzar una política cruel y discriminatoria. También han señalado que la aplicación puede aumentar el riesgo de errores y prejuicios en la aplicación de la ley, y ha sido acusada de violar la privacidad y los derechos civiles de los migrantes.
La CBP ha indicado que en lo que va del año han reducido en un 40 % el contacto directo con personas que entran de manera ilegal a los Estados Unidos. Esto es una reducción de las 251 978 personas que fueron detenidas por la agencia en diciembre de 2022 contra 156 274 personas detenidas en enero de 2023 en las fronteras del suroeste de Estados Unidos. También incluye a personas que solicitaron una excepción al Título 42 en apelación a vulnerabilidades y que programaron cita con anticipación para presentarse a los puertos fronterizos.
Sin embargo, el pasado domingo 12 de marzo, una multitud de migrantes, especialmente de origen venezolano, se presentó en la frontera de Ciudad Juárez con El Paso exigiendo a las autoridades el paso libre a Estados Unidos. Ahí ocurrió un enfrentamiento con la Guardia Nacional de México, y después con agentes de la CBP, quienes les impidieron el paso. Las personas migrantes declararon que este evento se debió en parte a la desesperación generada por los retrasos que se presentan en el uso de CBP One.
El uso de esta aplicación multimedia ha traído consigo críticas a su implementación. Por un lado, existe una estrategia que agiliza las expulsiones de personas solicitantes de protección internacional a México sin considerar el país de origen. Puesto que, en los acuerdos celebrados en la Cumbre de Países de América del Norte, los gobiernos de estos dos países acordaron que México recibirá alrededor de 30 000 personas expulsadas al mes. No existe ningún programa para atender a las 30 000 personas expulsadas de Estados Unidos que el gobierno de México se comprometió a recibir.
Por otro lado, los espacios de albergue para migrantes, especialmente en Tijuana, se encuentran en su capacidad máxima de acogida. La aplicación de CBP One es lenta en los procesos de solicitud de cita, lo que obliga a los solicitantes a esperar más tiempo en los lugares de resguardo.
Las personas migrantes han evidenciado los problemas a los que se enfrentan en la aplicación. Por un lado, estos problemas están relacionados con el uso de la tecnología, pues muchas personas no están familiarizadas con las aplicaciones multimedia. Esto se complica aún más para quienes no saben leer, ni escribir. También han declarado que la aplicación no permite solicitar cita para familias, que en caso de ir con niños sólo podrán ingresar dos. Ello implica, por una parte, la separación de las familias en cuanto al proceso de solicitud de cita, la entrada al país y por supuesto en el caso de solicitud de asilo. Por otro lado, las madres que viajan con niños son aún más vulneradas pues, dado que el registro no permite más de dos personas, su proceso se ve detenido mientras encuentran una solución a ello.
Además, la política de expulsión inmediata ha dado lugar a preocupaciones sobre la seguridad de los inmigrantes. Este proceso expedito deja a quienes migran en riesgo de ser víctimas de la violencia y el crimen organizado en México y otros países vecinos. Muchos de estos migrantes huyen de situaciones de violencia y persecución en sus países de origen y corren el riesgo de ser perseguidos nuevamente en México
Sin duda, la aplicación CBP One ha sido implementada por la agencia americana como una política de expulsión o contención inmediata; como tal, es objeto de controversia y críticas por violar los derechos humanos de los migrantes y no cumplir con las leyes de asilo y migración internacionales. Mientras que la CBP argumenta que la aplicación ayuda a proteger la salud pública en tiempos de pandemia, defensores de los derechos humanos argumentan que esta tecnología sólo refuerza una política inhumana y discriminatoria, la cual perpetúa la aplicación de la Ley de Título 42.
Ernesto Zarco Ortiz
Investigador posdoctoral de El Colegio de la Frontera Norte
Este texto es una colaboración entre el Observatorio de Política Migratoria de El Colegio de la Frontera Norte y nexos.